El mismo talle no siempre significa el mismo calce. Dos jeans talle 36 y dos camisas talle S, con siluetas diferentes.
Cuando una prenda no nos convence, muchas veces pensamos que el problema es nuestro cuerpo.
“Me queda raro.”
“Esto no es para mí.”
“Necesito otro talle.”
“Con este cuerpo no me queda bien.”
Pero muchas veces no es el cuerpo.
Es el calce.
Una misma persona puede sentirse completamente diferente con dos prendas del mismo talle, simplemente porque tienen distintos largos, tiros, cortes, telas o formas de caer sobre el cuerpo.
Por eso, cuando hablamos de calce, no queremos decirte qué deberías usar según tu cuerpo.
Queremos ayudarte a descubrir qué te gusta a vos.
Tu cuerpo no tiene que adaptarse a la ropa
Hay algo que para nosotras es fundamental:
La ropa tiene que encontrar un buen lugar en tu cuerpo.
No al revés.
No existe un calce universalmente correcto. Existe el calce con el que vos te sentís cómoda, segura y representada.
Tal vez te gustan las remeras al cuerpo.
Tal vez preferís que tengan unos centímetros de holgura.
Quizás te sentís cómoda con un pantalón de tiro alto o preferís uno más bajo.
Puede que te encanten las prendas oversize o que necesites sentir que la ropa acompaña más tu silueta.
Todo eso está bien.
La pregunta no es “¿qué debería usar?”
La pregunta es:
¿Cómo me gusta sentirme cuando me visto?
El mismo talle puede sentirse muy diferente
Cuando elegimos una prenda, el talle es solamente una parte de la historia.
El calce también está determinado por características como:
- el largo de la prenda;
- el ancho;
- el tiro;
- la ubicación de los hombros;
- el largo y ancho de las mangas;
- el tipo de escote;
- la elasticidad de la tela;
- la estructura de la prenda.
Por eso dos prendas del mismo talle pueden sentirse completamente diferentes.
Y también puede pasar algo que nos parece importante recordar:
que una prenda te quede diferente a lo que imaginabas no significa que necesites otro cuerpo. Quizás necesitás otro calce.
¿Cómo saber qué calce te gusta?
Una buena manera de empezar es mirar tu propio placard.
Pensá en tres prendas que usás muchísimo.
No necesariamente son las más nuevas ni las más especiales.
Son esas que agarrás casi sin pensar porque sabés que cuando te las ponés te sentís bien.
Ahora observá qué tienen en común.
¿Son más sueltas o más al cuerpo?
¿Dónde termina el largo?
¿Te gusta cómo queda el hombro?
¿Preferís mangas amplias o más ajustadas?
¿La tela tiene elasticidad?
¿Te gusta marcar la cintura o preferís que quede más suelta?
Esas respuestas son información muy valiosa.
Porque empiezan a mostrarte qué calces funcionan para vos.
El largo también cambia cómo sentimos una prenda
A veces pensamos que una prenda no nos queda bien cuando, en realidad, simplemente no nos gusta dónde termina.
Una remera puede quedar justo en la cintura, un poco más larga sobre la cadera o caer más abajo.
Un pantalón puede tener un largo que deje el tobillo descubierto o llegar hasta el empeine.
Una camisa puede ser corta y estructurada o larga y fluida.
Son pequeños cambios, pero pueden modificar muchísimo cómo percibimos una prenda puesta.
Por eso, cuando estés mirando una prenda online, además del talle, prestá atención a sus medidas y a la descripción del calce.
El tiro: una cuestión de comodidad
En pantalones y jeans, el tiro es especialmente importante.
No solamente determina cómo se ve una prenda: también influye muchísimo en cómo nos sentimos durante el día.
Hay quienes prefieren un tiro alto porque les resulta más cómodo.
Otras personas se sienten mejor con un tiro medio.
Y también puede pasar que, dependiendo del modelo, prefieras uno u otro.
No hay una respuesta correcta.
Hay una respuesta que funciona mejor para vos.
La tela también forma parte del calce
Dos prendas con un corte similar pueden sentirse muy diferentes si están confeccionadas con telas distintas.
Una tela con elastano puede acompañar más el movimiento.
Una tela rígida puede mantener más la estructura de la prenda.
Una tela liviana puede caer de manera diferente a una más firme.
Por eso, cuando elegís una prenda, el calce, las medidas y el material deberían mirarse juntos.
¿Y si algo no me queda como esperaba?
Primero, no descartes inmediatamente la prenda.
Preguntate:
¿Es el talle?
¿Es el calce?
¿Es el largo?
¿Es la tela?
¿O simplemente no es una forma que me gusta usar?
Son cosas diferentes.
Y aprender a distinguirlas puede ayudarte muchísimo a comprar mejor.
Porque no se trata de encontrar prendas que “disimulen” algo.
Se trata de encontrar prendas con las que te guste verte y, sobre todo, te guste sentirte.
Elegir ropa también es conocerte
Con el tiempo, empezamos a descubrir que tenemos preferencias mucho más claras de lo que pensábamos.
Sabemos qué pantalones usamos una y otra vez.
Qué largos nos resultan cómodos.
Qué tipo de mangas nos gusta.
Qué telas disfrutamos.
Qué prendas nos permiten movernos con libertad.
Y también aprendemos qué cosas simplemente no son para nosotras, aunque estén de moda.
Eso también es tener estilo.
No significa tener un estilo perfectamente definido ni vestirse siempre de la misma manera.
Significa empezar a reconocer qué elecciones te representan.
En Bárbara Wi, queremos ayudarte a encontrar ese lugar
Cuando seleccionamos y describimos nuestras prendas, intentamos contarte no solamente cómo se ven, sino también cómo son, cómo calzan y qué podés esperar de ellas.
Porque sabemos que una foto puede mostrar mucho, pero no todo.
Y si estás mirando una prenda y no sabés si el calce puede funcionar para vos, podés preguntarnos.
Podés contarnos qué tipo de prendas usás habitualmente, qué calce preferís y qué estás buscando.
No queremos decirte qué deberías usar. Queremos ayudarte a encontrar lo que te haga sentir bien.
Porque al final, elegir una prenda no debería ser una cuestión de esconder, corregir o adaptarse.
Debería ser encontrar algo que tenga un buen lugar en tu cuerpo y en tu vida.
Y cuando eso pasa.... se nota.
Sam
para Bárbara Wi
